🔌 Desconectar para reconectar
Madrid, España
25 de Septiembre de 2022
Hola,
¿Te pasa que a veces sentís que necesitás desconectarte de todo por un rato? A mi me pasa y mucho. Pero sé que en ocasiones es más fácil decirlo que hacerlo.
Hay áreas de la vida en que resulta más sencillo y otras en las que no tanto. Soy consciente de eso, pero también de que es necesario hacer una pausa cada tanto.
Cuando digo “desconectar” no me refiero únicamente a la tecnología, a las redes sociales o al trabajo. Si no a todo lo que hace que nuestra vida, empiece a sentirse pesada.
Vivimos en un mundo que va a toda velocidad y, como consecuencia, nosotros también vamos a toda velocidad. Nos acostumbramos a que ese tiene que ser el ritmo de nuestra vida.
¿Te cuento un secreto? No es verdad. Te doy un ejemplo: la primera solución que siempre te van a dar cuando muere el wifi de tu casa es desconectar el router y dejarlo así por unos segundos.
Esto solo quiere decir una cosa: las pausas y las desconexiones son necesarias.
“Desacelerar y disfrutar de la vida. No es solo el paisaje lo que extrañas al ir demasiado rápido, también pierdes el sentido de adónde vas y por qué”, Eddie Cantor.
Aunque llevo ya medio año en modo desconexión social digital, en unos días me voy a desconectar del todo y de todos, menos de mí misma.
Voy a hacer mi tercer curso de meditación Vipassana (pendiente desde antes de la pandemia) y estoy con muchas ganas de tomarme ese tiempo para mí. Esta vez voy a ir sin ningún tipo de expectativas ni dando las cosas por sentadas, mi experiencia en el segundo curso me demostró que todo puede pasar 😅 y voy preparada para ello.
Pero quería aprovechar esta carta para darte unos consejos que te van a servir para aprender a vivir más lento, ponerle más pausas a tu vida y desconectarte con el objetivo de re-conectarte.
Pequeñas cosas que podés hacer para desconectar(te) y reconectar(te)
Escuchá más: Cada vez que mantengas una conversación, procurá estar presente en ese momento. Escuchá con detenimiento lo que te están diciendo y escuchate también con atención a las cosas que decís.
Una cosa a la vez: Vivimos en el mundo del multitasking, pero te puedo asegurar que el “monotasking” es mucho más efectivo. No solo ayuda a tu productividad sino también a realmente enfocarte vos, y tu energía de verdad en lo que estás haciendo.
Disfrutá de la naturaleza: No es necesario un viaje a la montaña, al bosque o a la playa, un parque cualquiera cerca de tu casa viene igual de bien. Llená tu vida de verde, de aire puro, de pajaritos cantando o de viento golpeándote la cara. Eso sí, préstale atención a lo que te rodea y no al celular 😉
Un día offline: Pasar 24 horas fuera del mundo virtual puede ayudarte a darte cuenta de las cosas que te estás perdiendo en el día a día. Además, al no tener tu tiempo ocupado en el teléfono, la compu o el televisor podés aprovechar a hacer otras cosas que te gustan muchísimo pero nunca encontrás el momento para hacerlas.
Respirá: Sí, ya sé que lo hacés todo el tiempo pero, ¿lo hacés de forma consciente? Por lo general, es una actividad completamente mecánica que hacemos en piloto automático. Cada día, buscá un momento para dejar todo lo que estás haciendo y simplemente respirar profundo. Reset 100% efectivo y al alcance de tu mano.
Está presente: Intentá realmente ser consciente de cada cosa que hacés. Cuando caminás, sé consciente de qué caminás. Cuando comés, disfrutá los sabores y texturas en cada boca. Cuando te duchás, sentí como el agua acaricia tu cuerpo.
Meditá: La meditación te ayuda a vivir en el aquí y ahora. Qué mejor forma de bajar un cambio y conectarse con uno mismo que dedicándole al menos 5 minutos a esta práctica. Si no sabés cómo empezar, acá podés encontrar todas mis meditaciones (que además son 100% gratis).
Espero que a partir de hoy mismo empieces a tomar la vida con menos prisa y con más pausas. Después de todo, y como dijo Thich Nhat Hahn, “solo este momento es la vida”.
Si tenés ganas de contarme cómo vas a ponerle pausas a tu vida, podés hacerlo respondiendo a este correo. ¡Tengo muchas ganas de leerte!
Un beso enorme,
Maru 🤍



